La valeriana y la pasiflora son plantas utilizadas tradicionalmente en contextos de relajación y equilibrio. Su permanencia en el mercado naturista responde a una continuidad cultural más que a una moda reciente.
En un contexto de alta estimulación y estrés, estas plantas se integran como parte de rutinas nocturnas y espacios de pausa consciente.
Su uso refleja una preferencia por ingredientes con historia y reconocimiento colectivo dentro del autocuidado natural.