La exigencia de “hacerlo bien”, “durar más” o “cumplir expectativas” es una de las principales causas de bloqueo sexual. Cuando la experiencia íntima se convierte en una evaluación, el placer se ve desplazado por la ansiedad. Renovar la sexualidad sin exigencias de desempeño permite recuperar la espontaneidad y la conexión.
Son estándares externos sobre cómo debería vivirse el sexo.
No siempre reflejan la realidad.
Cultura, pornografía, comparaciones, experiencias pasadas.
Reconocerlas es clave.
El valor de una persona no depende de su desempeño sexual.
La valía es inherente.
Sentir es más importante que lograr.
El proceso importa.
Observarse constantemente genera tensión.
La atención al cuerpo ayuda.
La imperfección es humana.
Aceptar libera.
Compartirlo reduce su peso.
La comunicación acompaña.
Momentos de contacto sin meta sexual.
La exploración relaja.
Tratarse con comprensión.
La amabilidad interna sostiene.
Renovar la sexualidad sin exigencias de desempeño permite recuperar una experiencia más libre y placentera. Cuando se suelta la presión, el cuerpo y el deseo encuentran su propio ritmo.